jueves, 24 de mayo de 2018
E P I M E L I A D E S : LAS NINFAS DE LOS MANZANOS
EPIMELIADES EPIMELIADES EPIMELIADES Son las ninfas (espíritus femeninos de la naturaleza) protectoras de los manzanos en la mitología griega. Sin embargo, la
palabra manzana (μηλον) en griego antiguo también significa oveja. Esta traducción hace a las epimélides protectoras también de las ovejas y de las cabras. Las Epimélides tienen el cabello blanco, igual que las flores del manzano, y, como las dríades, pueden cambiar su forma humana y convertirse en árboles.
BATIBAT : DEMONIO QUE RESIDE EN LOS ARBOLES
BATIBAT BANGUNGOT BATIBAT También conocido con el nombre de Bangungot por la enfermedad que provoca, es una especie de demonio femenino originario del folclore de Filipinas. Batibat es una mujer gorda, grande y vieja que habita en los árboles. Ella
es pacífica hasta que alquien tala el árbol en el que vive. Es entonces cuando se vuelve vengativa y entra en contacto con los seres humanos. Acudirá a la casa del que se haya apropiado de la madera de su árbol y durante el sueño se sentará sobre el pecho del durmiente provocándole la muerte por asfixia. Esta enfermedad mortal nocturna recibe el nombre de Bangungot , es semejante a la muerte súbita que se produce durante el sueño.
BAROMETZ : EL CORDERO VEGETAL DE TARTARIA
BAROMETZ BAROMETZ BAROMETZ El Cordero vegetal de Tartaria (Agnus scythicus) es un zoófito legendario de Asia Central, que en su momento se creía podía dar ovejas como fruta. Las ovejas estaban conectadas a la planta a través de un
cordón umbilical y pastaban en la tierra alrededor de la planta. Una vez que todo el follaje se terminaba, tanto la planta como las ovejas morían. El origen de este mito está basado en una planta real, un helecho del género Cibotium. Conocida con otros nombres, tales
como el cordero escita,
el borometz, y borametz. El cordero era obtenido al remover las hojas de una sección del lanudo rizoma del helecho. Cuando el rizoma es invertido, se parece bastante a una
oveja lanuda, con sus patas siendo formadas por las bases de los peciolos removidos. Algunas fuentes
creían que las ovejas eran las frutas de la planta, que salían de semillas parecidas a las del melón. Otras, sin embargo, afirman que las ovejas eran miembros vivos de la planta que, una vez separada de ella, morían. Se creía que el cordero vegetal tenía sangre, huesos y carne como una oveja normal. Estaba conectado
a la tierra por un tallo, similar a un cordón umbilical, que sostenía a la oveja por encima del suelo. El cordón podía doblarse hacia abajo, permitiendo así a la oveja alimentarse de las plantas que la rodeaban. Una vez las plantas consumidas, la oveja moría. Podía ser consumida, una vez moría, y se decía que su sangre tenía un sabor dulce como la miel. Su lana era utilizada para hacer sombreros y otras vestimentas. Además de los humanos, los lobos eran los únicos animales carnívoros atraídos a la planta-cordero.
F R A U - H O L L E : DIOSA DE LA REGENERACION
HOLDA F R A U H O L L E HOLDA Es una diosa muy antigua. Sus raíces son tan antiguas que es probable que lleguen hasta el Paleolítico. Su existencia tiene su origen como una Diosa de la Muerte y la Regeneración. Durante el Neolítico, se creía en la naturaleza cíclica de toda la existencia. Se entendía que cada final era el comienzo de un nuevo capítulo. La muerte, en lugar de ser el final, era vista como una etapa de descanso antes de una nueva vida. Así como las semillas descansan en las profundidades de la tierra durante los fríos meses de invierno esperando brotar como una nueva planta en la primavera, también se consideraba que los muertos
regresaban al útero oscuro de la Diosa a la espera de la renovación y el renacimiento. La diosa de la muerte y la regeneración se asoció con el invierno. Pequeñas figuras de la diosa con pechos pequeños y sus zona púbicas exageradas se colocaron junto a los muertos para que acompañara a las personas en su viaje de renovación. La Diosa de la Muerte y la Regeneración no era temida, sino considerada benevolente y generosa. Ella tenía el dominio sobre la muerte y la fría oscuridad del invierno, pero a la misma vez
también recibía la semilla fértil, el óvulo fertilizado para la gestación de nueva vida. La vieja Madre y su reino subterráneo son una interpretación de este aspecto de la Diosa. Esta deidad era conocida en todo el mundo germánico. Por Holle en Alemania, Hel en Escandinavia y Holde en las Islas Británicas. Diosa tejedora del
Destino y la Fortuna. Mother Holle también evolucionó con el tiempo y se convirtió en la Reina de los Elfos y la Señora de las Brujas. Frau Holle se convertiría en una anciana relacionada con el clima que iba montada sobre su palo de escoba trayendo consigo sus torbellinos y nieve. Su naturaleza generosa y vivificante todavía durante los tiempos del cristianismo, se la vio como dadora de vida a la tierra, abundancia y buena fortuna.
HESPERIDES : NINFAS DE LOS ARBOLES FRUTALES
HESPERIDES HESPERIDES HESPERIDES En la mitología griega, las Hespérides (Eσπερίδες) eran las mélides (ninfas de árboles frutales) que cuidaban un maravilloso jardín en un lejano rincón del occidente, que la tradición situaba cerca de la cordillera del Atlas en el Norte de África.
otras fuentes el Jardín de las Hespérides estaba en Tartessos, un lugar situado en el sur de la península Ibérica. Las ninfas del atardecer. Además de cuidar del jardín, se decía que obtenían gran placer al cantar.
Hespérides es el nombre que reciben las Ninfas del ocaso, son hijas de la noche, Nix. Sin embargo, posteriormente, se consideraron hijas de Zeus y Temis, de Forcis y Zeus, y por último de Atlas. Las Hespérides son tres:
Egle, Eritia y Hesperaretusa. Esta última es a veces tomada por dos hespérides distintas que se llaman respectivamente Hesperia y Aretusa. Se encargaban de cuidar y vigilar el sagrado Jardín de las Hespérides, donde crecían las manzanas de oro, regalo de Gea a Hera con ocasión de su boda con Zeus. Mientras cumplen su función, las Hespérides cantan al unísono, junto a las fuentes de este lugar que manan ambrosía.
domingo, 20 de mayo de 2018
AKELARRE : EL CULTO VASCO A LA MADRE TIERRA
AKELARRE A K E L A R R E AKELARRE LAINO GUZTIEN AZPITIK TA SASI GUZTIEN GAINETIK El Akelarre no era lo que religión cristiana quiso hacernos creer sobre los cultos precristianos que realizaban los pueblos antiguos en el que debemos incluir al del Pueblo Vasco y su sistema
de creencias ancestrales. No eran ceremonias de adoración al diablo, ni sus practicantes adoradoras y adoradores del demonio. El demonio lo trajeron ellos cuando llegaron con sus nuevas creencias, creencias en su Dios único y todopoderoso. Todas las demás creencias que durante siglos atrás habían conseguido crear una estabilidad espiritual desde tiempos ancestrales debíandesaparecer. Todos estos rituales y ceremonias eran obstáculos para el afianzamiento de la nueva fe. La jerarquia cristiana en lo concerniente a los akelarres se dedicó a propagar falsos bulos y mentiras acusando de brujería y de malas artes, de
malignos rituales en el que las gentes se entregaban al culto al diablo, con orgias y con maldiciones. Su perversa persecución llego a tal extremo que con la maldita Santa Inquisición (espero que sus miembros hayan ardido en su infierno) y bajo torturas y represión de las instituciones s.XVI y XVII se hicieron
procesos civil-religioso en las cuales se nos muestra una visión deformada de aquellas fiestas lunares. "volaban en escobas", "hacían el sexo con animales" "la misa la celebraba un macho cabrío, que era el demonio"orgías desenfrenadas" y muchisimas mentiras y mentiras (Autos de Fe de Logroño, de Fuenterrabía,..).
El AKELARRE, es sin duda una ceremonia relacionada con el culto a la Madre Tierra de nuestra antigua religión. Estos ritos de fertilidad, con danzas y cantos alrededor del fuego, servían para exaltar las fuerzas de la Naturaleza y la unión con la Tierra y para recordar a los antepasados. Los Akelarres se celebraban en lugares apartados y solitarios
como claros del Bosque, prados, cuevas o lugares y espacios relacionados con los antepasados como dólmenes y otros monumentos megalíticos
u otros yacimientos prehistóricos. Lugares que hoy en día siguen existiendo pues siguen teniendo nombre y las tradiciones orales las mantienen intactas y guardadas en nuestra memoria colectiva.
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